domingo, 26 de septiembre de 2010

Textos de Juan Rulfo

Juan Rulfo, el escritor, el guionista, el fotógrafo,  el que entrego su vida a las letras, uno de los escritores más grandes del siglo XX. Su fama se debe a dos pequeños libros: “El Llano en llamas” y “Pedro Paramo”. Citar sus textos  es menester dentro de la literatura mexicana. Actualmente este tipo de lecturas se encuentra en decadencia pues los lectores mexicanos se interesan en leer cosas que no tienen ningún acervo cultural como las revistas de espectáculos, chismes y televisión, por mencionar algunas. Rulfo tuvo una vida muy  poco común para un escritor, nació en un pueblo llamado San Gabriel donde sufrió las consecuencias de las luchas cristeras, perdiendo a sus padres y viviendo en un orfanato. Así comenzó a existir ese universo desolado. Esto lo llevo a escribir muchos de sus cuentos y textos basados en experiencias propias, de regiones, ambientes y situaciones de su infancia. Es precisamente lo que lo hace un escritor poco común, pues ese toque que agrega a sus cuentos cuando se transforma en otros personajes para contar su historia, es lo que hará que termine siendo una obra brillante.  El crítico mexicano Carlos Monsiváis sintetiza: "En nuestra cultura nacional, Juan Rulfo ha sido un intérprete absolutamente confiable … de la lógica íntima, los modos de ser, el sentido idiomático, la poesía secreta y pública de los pueblos y las comunidades campesinas, mantenidas en la marginalidad y el olvido …"(1)
Sus obras siempre llenas de realismo mágico nos paralizan, llevándonos a una hermosa realidad transformada,  llenándola de fantasía, proyectando un mundo donde el tiempo no transcurre, siendo una mezcla de la vida mexicana  de  tiempos pasados, en pueblos lejanos combinados con  muerte y desolación. Sin embargo la muerte toma un papel importante, ya que para Rulfo no tiene un papel de castigo maligno, sino de un nuevo inicio. Lo que llevó a Rulfo a concebir a la muerte de esta manera fueron sus vivencias desde niño, la muerte de sus padres, la pobreza, las creencias de un pueblo y la vida campesina. Rulfo lo convierte en una vida eterna en lugares desolados donde viven los espíritus por siempre.   
Entre sus textos, es importante destacar  “La vida no es muy seria en sus cosas”,  que fue el primer texto escrito en 1943, en el cual hace referencia a la vida, a lo que fue y lo que será al miedo y la soledad, y es que curiosamente esta frase de “la vida no es muy seria en sus cosas” es muy bien aplicada y recordada en algunas ocasiones, y es el caso de un nuevo ser que viene al mundo donde su madre lo espera siendo el recuerdo de su padre muerto. Fue publicado por primera vez en 1945 en la revista América del mes de Junio,
“La madre consideró la existencia de Crispín como un consuelo para ella. Todavía no descansaba en sus lágrimas; todavía había largos ratos en los cuales apretábase al recuerdo de Crispín que se le había muerto. Todavía, y esto era lo peor para ella, no se atrevía a cantar una canción que sabía para dormir a los niños. Con todo, en ocasiones, ella le cantaba en voz baja, como para sí misma; pero en seguida, se veía rodeada por unas ganas locas de llorar, y lloraba, como sólo la ausencia de "aquél" podía merecerlo.”(2)
Tiempo después se publica “Nos han dado la tierra” y  “Macario”, nuevamente en la revista América,  presentando después   “Es que somos muy pobres”, Poco después, gracias a una carta que le escribió a su novia Clara Aparicio, donde le confiesa que está escribiendo  “una estrella junto a la Luna” que se convertiría en Pedro Paramo.
Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo.”
Así comienza Pedro Páramo, publicada en 1955, la única novela de Juan Rulfo. Nos transporta a aires de  un pueblo fantasma, llenos de esperanza y repletos de tristeza , árboles haciendo música de sus ramas muertas, animas esperando la visita de alguien, un joven que al abrir los ojos despierta dentro de un ataúd dándose cuenta que ya nada importa, pues no volverá a ver a su madre  ni a esperar la muerte. Rulfo logra esto con sus palabras nos hace ver su mundo a través de los ojos de los muertos nos  hace sentir, escuchar los murmullos a través de las letras, nos hace ser parte de Cómala.
De esta última obra dijo Jorge Luis Borges: "Pedro Páramo es una de las mejores novelas de las literaturas de lengua hispánica, y aun de toda la literatura", y que fuera traducido a varios idiomas: alemán, sueco, inglés, francés, italiano, polaco, noruego, finlandés.(3)
En 1970 se publica El llano en llamas recopilación de sus cuentos incluye: Macario, Nos han dado la tierra, La cuesta de las comadres, Es que somos muy pobres, El hombre, En la madrugada, Talpa, El llano en llamas, Luvina, ¡Diles que no me maten!, La noche que lo dejaron solo, Acuérdate, No oyes ladrar los perros, Paso del norte, Anacleto Morones, El día del derrumbe y La herencia de Matilde Arcángel. Este libro nos lleva por muchos lugares desde los problemas de la tierra infértil y abandonada, textos relacionados con ese sentimiento hacia las carencias de las personas mexicanas en épocas de la guerra Cristera, colinas donde sube la tristeza un aire desolador el mundo de Rulfo el México que conoció desde niño, las familias pobres, sus esperanzas, los conflictos sociales, Talpa, un cuento que nos muestra la humildad, el deseo carnal y la fe de las personas de ambiente rural. Luvina un pueblo fantasma, seco donde solo se respira miedo la forma de Rulfo al describir este pueblo tan cercano a Comala, hasta Macario un joven que mata sapos por orden de una señora a la que no dejan dormir, El llano en llamas nos da una visión a lo que hay mas allá del México revolucionario
El Llano en llamas es también pieza fundamental de las letras mexicanas del siglo XX, y que ha permanecido como obra imprescindible del acervo cultural hasta nuestros días Y es que la narración de los cuentos contenidos en El Llano en Llamas es riqueza por sí misma, pues cada cuento goza de una esencia propia, pasando de la pobreza a la muerte en el  mundo de Rulfo y la realidad del lector.  Así relata la vida de los campesinos jaliscienses  “Mi propósito no era hacer historia, sino contar una historia. Decir, por ejemplo, yo viví en un pueblo que se llamó San Gabriel…”(4)

En una entrevista donde le preguntaron si estos textos acababan con los temas rurales, Rulfo contesto: “Eso es falso y absurdo. Los sociólogos calculan que en un futuro más o menos inmediato, el hombre se desarrollará, predominantemente, en el medio urbano. Sin embargo, en nuestros días, el campo representa las carencias más terribles que padece el hombre. Inclusive, las mejores obras que se han producido en los últimos años, tienen como tema central las miserias cotidianas del medio rural.”(5)
Pero Rulfo no sólo escribió cuentos y novelas tiempo después sus obras fueron llevadas a la pantalla grande de una forma diferente a la relatada por Él pues no fue director de estas, a excepción de  dos cortometrajes en los que pudo estar presente hechos muy a su estilo fue una forma de plasmar un poco de su mundo en unas imágenes, es importante mencionarlos ya que no son muy conocidos, los textos para cine que escribió fueron : Paloma herida (1962), El rincón de las vírgenes (1972), El gallo de oro (1964) con la participación de Ignacio López Tarso la película mas conocida y mas transmitida ,basada en sus obras, también hizo los textos para los cortometrajes: El despojo (1960) y La formula secreta (1964) que fueron muy apreciadas por la critica pero en México no obtuvieron la difusión que merecían.
“Redactado en el lenguaje llano, plástico, funcional y sin preocupaciones estilísticas que requiere todo proyecto cinematográfico repleto de precisiones cosa que contrasta con la acabadísima elaboración formal de la obra literaria de Rulfo, el argumento posee, empero, el don de sumergirnos en las obsesiones características del universo de su autor”.(6)
Existen obras de Juan Rulfo poco conocidas, sin embargo todas con la misma importancia ya que todas tienen el mismo toque que Rulfo le pone a sus obras, aunque han sido pocas todas han sido muy buenas
“Además hice un libro sobre investigaciones históricas acerca de la conquista de nueva Galicia y ese libro es poco conocido por que se distribuyo gratuitamente ante los clientes de una nueva compañía privada en Guadalajara” (7)
Publico además un libro de fotografías llamado “inframundo”, ya que el tuvo una carrera como fotógrafo también relacionada a sus escritos describiendo esos lugares fantásticos que existían en su imaginación y fotografiándolos  con paisajes mexicanos, con tonos blanco y negro que nos permitían perdernos dentro de una fotografía, dentro de una historia a la cual describía y dejo plasmada para siempre.
Juan Rulfo falleció en su casa el 7 de enero de 1986 dejando una enorme herencia literaria. Actualmente  sigue siendo fundamental dentro de la literatura mexicana y es que llevó mas allá su estilo, marcando su época, y nos llevó también a tantos lugares perdidos y desconocidos del México del siglo pasado.
Es por lo antes dicho, que Juan Rulfo es uno de los escritores mexicanos más influyentes del siglo XX y que perdura hasta nuestros días, todas sus obras son maravillosas  ya que presentan una visión diferente de la literatura mexicana.  Su forma de escribir diferente a los demás, y no sólo por su trayectoria como escritor, sino porque sus libros son la apología de esas letras perdidas, de esas letras muertas de las que pocos se acuerdan, le da voz a los muertos a través de voces  que se sitúan en el contexto de un México ya olvidado. Y es que leer a Rulfo es mirar a la cara al pueblo mexicano: al trabajador que surca la tierra y ara para la prosperidad, a la comadrona que ayuda a parir esperanzas,  o al niño que se llena la camisa de tierra y olvido. Rulfo no es solamente el icono de una cultura decadente, es el límite de esa decadencia, el pináculo de un México artístico del que hoy sólo tenemos el retrato de su sombra.
Bibliografía:
(1)  http://www.4loscuentos.net
(2)  Rulfo, Juan. La vida no es muy seria en sus cosas. Otras Letras, retratos autobiográficos. Editorial Areté. México. 2001. P. 23
(3)  Rulfo, Juan. El gallo de oro y otros textos para cine, presentación de Jorge Ayala. Editorial ERA. P. 14. 1980
(4)  Carranza, Fernando. “Juan Rulfo, Pedro Páramo: historia vivida, historia contada” en Altus en Línea en http://usa.co/altus/juan_rulfo.htm
(5)  Castillo, Abelardo.  "Entrevista a Juan Rulfo" en El Escarabajo de Oro. Buenos Aires, Argentina. 13 de Noviembre de 1970. No. 38. P. 24
(6)  Anónimo. “Juan Rulfo” en Bibliotecas Virtuales.  en http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/LiteraturaLatinoamericana/rulfo/
(7)  Youtube “Juan Rulfo con Mercedes Mila” en http://www.youtube.com/watch?v=hJqQFpEXU6Y Subido el 24 de abril del 2008 por granblasfemo.

  

lunes, 20 de septiembre de 2010

Post Mortem

 viendo a las personas en un sueño eterno...
 La Fotografía de Difuntos fue una práctica muy extendida en el siglo XIX que básicamente, consistía en vestir a un cadáver recién difunto con sus ropas personales y participarlo de un último retrato grupal, con sus compañeros, familiares, amigos, o retratarlo individualmente. El motivo por el cual -en ese entonces- este tipo de imágenes no eran consideradas morbosas, puede deberse al ideal social que se gestara en la época del Romanticismo. En dicho período se tenía una visión nostálgica de los temas medievales, y se concebía la muerte con un aire mucho más sentimental, llegando algunos a verla como un privilegio.

La Fotografía de difuntos es una práctica que nace casi con la misma fotografía (un 19 de agosto, como hoy, de 1839) en París, Francia, pero luego se extiende rápidamente hacia otros países.
 



Y gracias a Juan de Dios Machain esta practica se hizo en Mexico 

 
 cuando muera alguien recuerde tomarme una foto así.