domingo, 8 de junio de 2014

Pesadumbre

En presencia de la noche
 el sueño no viene a mi ,
 por el contrario el malestar asecha a cada momento
si me recuesto y algo me corta la respiración,
 si pestañeo como un inútil intento
si mi corazón no permite escuchar más que su palpitar, 
entonces me invade la ansiedad
si el dolor de los huesos no deja espacio 
 para el hormigueo en el cuerpo 
sí las voces no dejan de parlotear -entre ellas-
o sí mi mente no me deja descansar. -vesania-
 si la ilusión va más a allá de lo que puedo soportar 

Si la oración no alcanza para contrarrestar este mal, 
entonces  tiendo mi sueño a la resignación
¿puede más el cansancio que la enfermedad? 
cuántas ansias de volver a soñar...

sábado, 7 de junio de 2014

Pero qué quieres, así es la vida...

Entré al Asilo como de costumbre, cerca de las 5  de la tarde, en el pasillo principal una anciana en silla de ruedas se encontraba a la mitad avanzando lentamente, - ¿Puedo ayudarle? le pregunté, volteó despacio a verme, - Sí, pero primero ¿Puedes tirar esto?- y me dio una servilleta enrollada que llevaba entre su mano arrugada, busqué el basurero más cercano donde depositarla y me dirigí a ella nuevamente, "Quiero ir a descansar a mi cama" exclamó con una voz suave y cansada.

Primero la llevé al baño. "Espérame aquí y luego me llevas a mi cama…" - Dijo.
Observé. Su cama era la última del dormitorio, la que estaba en el rincón, destendida y un poco sucia, nos acercamos al borde, ella comenzó a acomodarse y con un lamento se subió poco a poco acostándose al revés y sobre su lado derecho, me pidió que le detuviera los pies para que pudiera acomodarse, una serie de expresiones de dolor acompañaron el momento en que ella intentó subirse a la cama "Sagrado corazón, Dios mío, cuanto dolor siento..." repetía una y otra vez. 
"Por favor, por favorcito no sueltes mis pies" me decía, los detuve entre mis manos para luego subirlos a la cama, me pidió quitarle unas pantuflas - al parecer muy viejas-  que llevaba en sus pies ligeramente hinchados. 

No había ruido. Se recostó con un gran suspiro, y una pequeña lágrima salió de sus ojos. Su cuerpo y rostro extremadamente delgados se acomodaron a la cama, tenía puesto un suéter blanco, percudido, que le quedaba grande  y un fondo blanco en vez de falda, de su cabello blanco y largo se quitó una peineta azul, luego se quitó los lentes y me pidió que los guardara en el cajón de junto, en donde sobraba espacio para guardar sus algunos accesorios (al parecer los únicos y que posee).

Su rostro mostraba dolor, su ojo izquierdo permanecía cerrado y sólo podía entreabrir el derecho para verme. Me observaba detenidamente, y yo a ella, su piel color miel tenía manchas oscuras por todos lados, solo tenía algunos dientes, sus labios y cejas apenas se distinguían, cada línea de aquel cuerpo enmarcaba una arruga. 
- “¿Ya mero te vas?” me preguntó. 
-No, si quiere la acompaño un rato,-
-"Ándale sí... No, si cuando yo llegué aquí estaba muy buena y sana, subía las escaleras... pero ahora, mírame como terminé" comenzó a platicarme  mientras yo me sentaba en una silla a su lado. - ¿Cómo se llama usted? - Ricarda... 
"No me acuerdo porque vine, ni me acuerdo cómo llegué aquí, pero bueno ya aquí estoy”

La señora Ricarda llegó al asilo hace 10 años,  los recuerdos de la vida se reunían en su mente. Me contó que nació en Huajuapan de León donde vivió toda su vida... Se casó cuando tenía veinte años y por azares del destino su esposo murió muy joven " Me quedé sola, Dios no me dio hijos, sólo él sabe por qué",  pero decía que sus sobrinos la visitaban de vez en cuando.

 La plática se tornó amena, Me contó sobre su vida antes de llegar al asilo, aprovechó cada oportunidad para decir que Huajuapan es muy bonito..."Y ahora todos me cuentan que está más bonito todavía... pero ¿De qué me sirve saberlo? si nunca voy a regresar..." 
Después de preguntarme mi edad, me aconsejó además sobre cuidarme, vivir mi vida y disfrutarla, elegir a un buen hombre que me quiera, que me cuide y me respete. No me había percatado de la ficha que estaba arriba de su cama que tenía escrito su nombre y su edad: 102 años, nació el 14 de abril de 1912, veía su ficha mientras ella hablaba y noté que por tercera vez me preguntó mi edad, casi de inmediato leí entre sus padecimientos: Demencia Senil. 


"Pero qué quieres, así es la vida... nunca sabe uno... pero qué bueno que vienes aquí, Dios te lo va a pagar, Él recompensa las buenas acciones, ya veras" 
Repitió más de una vez, al igual que: "¿Y cuántos años tienes?" 

Dentro de la charla me contó el comienzo de sus malestares físicos, de cuando iba a la escuela,  sus viajes, del trato que le dan en el asilo, de cómo conoció a su esposo, de sus hermanos y familia para luego decir con nostalgia: "Cómo quisiera regresar a esa época y vivir con mis papás... yo los quería mucho" y casi de inmediato se contestaba a sí misma  "Siquiera ya disfruté de mi vida, fui muy feliz, ahorita ya no se puede y pues ni modos...ya no queda de otra" 


Me hubiera gustado quedarme más tiempo. Cuando me despedí me dijo "¿Vas a regresar?, ¿Vas a venir a verme?" y tomó con ambas  manos mi brazo derecho hasta tomar mi mano y apretarla... 
- Sí, voy a venir a verla... 
"Bueno, aquí te espero..."

Y tuve que salir de la sala.

viernes, 4 de abril de 2014

Mucho que decir, poco tiempo para escribir.

El día es normal, qué mas da, hoy pasa y mañana también pasará, la gente camina en la ciudad y los globos se sostienen en el aire esperando a que los compren,. No sé, pero me recuerda a las ocasiones en las que tuve oportunidad de tomar un café con alguien más que mi propia compañía. Sentada espero que alguien  me tome por sorpresa de espaldas y ponga su brazo en mi garganta, para no respirar.

jueves, 20 de marzo de 2014

día especial

¿Por qué regrese? No lo sé, aunque a nadie le interese mas que ami leer esto, el día de hoy mientras estaba sentada frente a una enorme pantalla llena de escenas sexuales pensé en algo como; "Debería escribir acerca de esto" y heme aquí, regando mierda a través de los dedos.
Este día en especial diferente a los demás, pues pintaba para muy normal, lo extraño e interesante y que me gusta de los días es que cuando despiertas es un misterio total saber el como terminaran, y bueno... Entré a una cantina, cantina cantina, sí, bien chingona a grandes rasgos; el patio de una casa algo vieja en un barrio viejo con dueños viejos, ambiente borrachin, en fin, todo el lugar de verdad que es muy acogedor, y un una dueña muy interesante como para hacerle una historia de vida, y que nos mande a la chingada, todo es bueno si no tomamos en cuenta cuando cuestan las caguamas. 
Lo interesante de todo el asunto este es que a las 12 del día de todos los días llevan a cabo un "ritual" que consiste en poner en la radio a todo volumen el "Dios nunca muere" con unas palabras que dicen mas o menos así...

... No pues la verdad no recuerdo lo que dice, pero si todo es muy emotivo.
y cuando comienza, algún mesero afortunado o desafortunado toma incienso y lo lleva a todo el  bar con la intensión -dicen los  borrachines- de "que nos vaya bien". 
Es raro, de verdad, es un sentimiento que pareciera que a todos se nos implantó en el chip oaxaqueño cuando nacimos, sentimientos costumbres y emociones que valía la pena contar.

Eso no es todo, hoy por la tarde fui al cine Rio o Cinema Rex como se conoce ahora,. lo que más me llama de este asunto es que ese cine en algún momento no fue un cine pornográfico, y yo tenia muchas ganas de conocerlo, la verdad es que para mi sorpresa fue mejor de lo que esperaba, es un lugar muy grande, incluso puedo decir que es mas grande que cualquier sala de cine a las que he entrado hasta ahora, con una enorme pantalla al frente que a los lados adornan una especie de cortinas desgastadas y que posan frente a 3 montones de hileras de sillas, que imagino en algún momento pudo haberse llenado tomando en cuenta que existían muy pocos cines en Oaxaca, y me imagino que este tal vez fue diseñado para satisfacer la morbosidad de la gente que quería ver cine en esas épocas (toda la ciudad) y que ahora simplemente son una opción de muchas para los contados hombres que asisten a sus funciones.
para comenzar entré a una función donde vi la película  "Garganta profunda" (famosa), como dije antes, los hombres de verdad eran contados pero aun así había uno frente a mi, y la película inició a la hora exacta 4:00 pm. Las luces se apagaron y de inmediato noté que la primera escena en la película era sexual a lo que se añade que el tipo de enfrente comenzó  a masturbarse (en realidad yo me imagino que todos los hombres lo estaban haciendo). Después de eso algo muy curioso fue que casi nadie se estaba quieto, era normal ver a alguien cambiarse de lugar, caminar entre los grandes pasillos, pararse al baño etc.
es el primer cine donde veo que se puede fumar dentro de la sala.
Duró una hora la función y al terminar el receso de 10 min aproximadamente, comenzó otra llamada "El diablo en la señorita Jones" esta función fue todo un caso. al entrar nuevamente a la sala noté que habían como el doble de  hombres que habían en la primera, sin embargo la mayoría estaba en la parte que esta atrás de los asientos. Nuevamente todos eran hombres. comenzó la película y me sentía cansada así que me quedé dormida por un momento, desperté para darme cuenta que varias parejas de hombres se practicaban sexo oral y anal dentro de la sala, muy cerca de nosotras, un ñor se acercó mucho más a saludarnos y supe que era momento de irme, ya había como el triple o cuadruple de hombres en la sala, atrás, a lado de nosotras, en la salida, en todos lados.
algunas otras cosas que observé es que todos salen al baño juntos o algo así parece. 
Los hombres parecen ponerse de acuerdo para tener sexo en la parte atrás de los asientos.
Las personas que asisten en su mayoría son señores entre 40 para arriba. 

Bueno a grandes muy grandes rasgos esto paso hoy, solo pensé en que definitivamente volveré a esos dos lugares en algunos días...