El día es normal, qué mas da, hoy pasa y mañana también pasará, la gente camina en la ciudad y los globos se sostienen en el aire esperando a que los compren,. No sé, pero me recuerda a las ocasiones en las que tuve oportunidad de tomar un café con alguien más que mi propia compañía. Sentada espero que alguien me tome por sorpresa de espaldas y ponga su brazo en mi garganta, para no respirar.