Hasta que la nostalgia no se escurre entre los dedos
como
un chorro de sangre tibia
no pretendemos más que estar seguros de la verdad,
en
esta ocasión, el vacilar se convirtió en arma de doble filo;
el sosiego y
lo que satisface de verdad,
quedarse con la esperanza no servirá de nada al
caer en el sueño,
por ello es mejor comenzar a desfallecer ante la
vista de todos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario